jueves, 24 de enero de 2008

Los alemanes quieren políticos con la vida privada modélica

ISIDRE AMBRÓS - Berlín. Corresponsal - 18/12/2007

Los alemanes quieren que los políticos que dirigen las instituciones del país lleven una vida privada modélica. Dos de cada tres electores consideran que es muy importante para su credibilidad que los políticos tengan una vida privada ordenada y este sentimiento es más fuerte entre los alemanes del este que en los del oeste.


Así se desprende de la encuesta del instituto de opinión TNS-Emnid para el periódico Bild am Sonntag a raíz del último escándalo social protagonizado por un político alemán. Concretamente del presidente del land de Baden Würtemberg, el democristiano Günther Oettinger. El líder de los democristianos de esta rica región del sur de Alemania anunció la pasada semana el fin de sus trece años de matrimonio al tiempo que se divulgaba que su mujer salía con un directivo de Porsche.

"Hasta hace muy poco, durante este otoño, confiaba en que mi esposa y yo podríamos conseguir salvar nuestro matrimonio. He luchado, en cualquier caso, para que ello fuera así", afirmaba Oettinger en una entrevista publicada el domingo por el Bild am Sonntag. En ella, el presidente de Baden Würtemberg, de 54 años, explicó que mientras luchaba por salvar su matrimonio se enteró que su mujer, de 41 años, mantenía una relación con un directivo berlinés de la firma de coches Porsche.

Esta situación disgusta a los electores, según la encuesta TNS-Emnid, que señala que dos de cada tres alemanes son partidarios de que sus representantes políticos lleven una vida privada ordenada, modélica, que den ejemplo. Y sólo a uno de cada tres votantes no les importa lo que hagan los políticos con su vida. Este nivel de exigencia es más alto entre los ciudadanos de la Alemania del este (71%), que entre los del oeste (64%).

Y es mucho más valorado por los electores de los partidos mayoritarios que por los del resto del arco parlamentario. Así, para los votantes democristianos y socialdemócratas, aunque también para los liberales, la estabilidad familiar es una cuestión esencial. Tema éste que se reduce al 46% en el caso de los electores de Los Verdes y al 55% en los que votan al partido de La Izquierda.

En cualquier caso, Volker Kauder, presidente del grupo parlamentario CDU-CSU, ha reclamado a los miembros de su partido que sean más conscientes de sus responsabilidades, según la versión on line de Der Spiegel.

La petición de Kauder tiene su origen en que, en el último año, todas las separaciones matrimoniales han tenido a políticos democristianos como protagonistas. Antes que Oettinger, la CDU vivió la crisis matrimonial del presidente de la Baja Sajonia y candidato a la reelección en las elecciones del próximo enero, Christian Wulff, que se separó en el 2006 para irse a vivir con su amante, que pronto le dará descendencia. Y también la del ministro federal de Agricultura y uno de los hombres fuertes de la CSU, partido hermano de la CDU en Baviera, que tras la separación ha sido padre de un niño con su nueva pareja.

Estas situaciones son relativizadas desde la oposición. El líder del grupo parlamentario de Los Verdes, Volker Beck, se muestra más comprensivo. "Los políticos no son ángeles", dijo a Der Spiegel. "Hay que quitarse de la cabeza que son gente distinta. Son hombres y mujeres normales, con los mismos gustos y los mismos errores que cualquiera".

Fuente: La Vanguardia

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